Mientras que esta propiedad no tiene efectos negativos para la salud o el medio ambiente, provoca, entre otros inconvenientes, la obstrucción de tuberías, el riesgo de que se rompan con mayor facilidad los electrodomésticos y un aumento importante del consumo de energía.
Existen varios métodos de tratamiento para solucionar el problema de la cal. El intercambio iónico, la desincrustación electrónica, la filtración por ósmosis y la destilación están entre los más conocidos.
La aplicación de señales electromagnéticas para eliminar las incrustaciones de cal y evitar su formación es una de las tendencias más modernas dentro del tratamiento anticalcáreo. Su llave de oro radica en el hecho de no introducir modificaciones ni en la composición ni en la potabilidad del agua.
Los descalcificadores electrónicos emiten ondas de baja frecuencia que trabajan a través de las paredes de la tubería sobre las moléculas de Carbonato de calcio contenidas en el agua, desestabilizándolas y forzándolas a adoptar una nueva estructura cristalina sin capacidad de adherencia.
Entre las ventajas que conlleva el empleo de descalcificadores electrónicos contra las incrustaciones de cal podemos citar:
- Eliminan las incrustaciones de cal y previenen su formación.
- Son fáciles de instalar.
- Evitan el su de productos químicos.
- El agua mantiene su potabilidad intacta.
- Mejoran la eficiencia energética y prolongan la vida útil de electrodomésticos y máquinas hidráulicas.
- Adecuados para todos lo grados de dureza.
- No necesitan mantenimiento, ni sustitución de filtros ni programaciones sistemáticas.
- Sus dimensiones reducidas permiten adaptarlos a una gran variedad de condiciones.
- Son equipos ecológicos y económicos que operan sin consecuencias ambientales.
Un modelo adecuado para tuberías de hasta una pulgada puede encontrarse en http://aguasdelsureste.com/